Provincialismo cancunense

De pensar en los grandes temas que se suscitan en el mundo cambiemos ahora a pensar lo local. Y es que Cancún es una ciudad relativamente joven, fundada en 1970 como un proyecto. Sin embargo en varias formas sigue siendo un proyecto de 1970. Lo digo porque es una ciudad con una economía muy especializada: el turismo. Y aunque no creo que las playas se vayan a ningún lado (aunque alguna vez pasó, con el huracán Wilma), sería prudente diversificar la economía. Esto sería bueno no solamente por una cuestión de riqueza sino cultural. La cultura propia, la proyección de la visión particular, muchas veces se da mediante la resolución de problemas concretos y necesidades prácticas. Vasos, vajillas y demás enseres componen salas de los museos.

Sin embargo, luego vendrán las grandes ideas, las grandes pasiones tomarán forma específica en monumentos y arte que también lleva una impronta particular de cada creador en cada época.

Cancún vive una encrucijada: a la vez que es un centro neurálgico internacional, tiene mucho de provincial. Al faltarle esa dimensión en el tiempo, no tiene un trasfondo cultural. Es entonces dependiente de la situación cultural externa. Materialmente también es dependiente.

Pero esto es una realidad contingente, no tiene porque ser así siempre. Para ello hay que conocer las utopías que han movido los corazones de otros líderes. ¿Qué utopía seguía Martin Luther King Jr. o Mahatma Gandhi para mover adelante la historia? Siempre hay un ideal. Las utopías pueden ser peligrosas, a fin de cuentas Hitler también tenía la suya propia así también Stalin. Así pues, hay que leer las utopías pero siempre con cierto recelo, siempre dudar y siempre cuestionar.

Lo que me lleva a Cancún, puede dejar atrás su provincialismo y llegar a ser una metrópoli. Sin embargo, necesita probar sus propias categorías, ponerlas ahí fuera. No hay forma de convencerse de las propias ideas sin error. Adaptar de lo que conoce a lo que conviene. A veces es complicado seguir sistemas anteriores, más cuando nos han hecho daño, pero se deben tomar si así lo amerita la ocasión. Un proyecto como tal exige dejar de pensar en uno mismo y tener una visión amplia. Lo primero que debe pasar para obtener el cosmopolitismo es la superación del provincialismo. Al final el ideal es más importante que una persona.

Cabe recalcar que mi crítica no está relacionada con el hecho que haya una gobernadora mujer, ni presidenta municipal. Es un comentario cultural y estructural. Claro, desde mi punto de vista.


Posted

in

by

Tags:

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *