Croquetas

A Rocky, Hoku y Remedios

Me acuerdo lo que pensaba: Otra vez en el tráfico ¿qué se le va a hacer? Uno tiene que trabajar, aportar a la sociedad y todo eso, pero la verdad es que a veces conlleva un malestar insoportable. El mundo me necesita, mi trabajo es importante. Pero a veces hay que pelearse con medio mundo para avanzar en una nimiedad. La burocracia infinita, la resistencia al tedio. Uno se encuentra feliz haciendo su trabajo y de repente, como un rayo, la náusea, que nos pone de manera violenta en contacto con nuestra existencia. Hay que aferrarse a convicciones para salir del atolladero, como pensar que lo que hace uno nadie más lo puede hacer. Es el peso de vivir, el costo de la inteligencia.

Posiblemente el amor sea la solución, pues yo no he tenido suerte en el amor. He tenido citas sí, incluso amores profundos, pero cómo hacer que el amor funcione en la complejidad del mundo es algo que desconozco. Tengo amigos que sí han tenido suerte, se ven sumamente felices y uno sabe que así es. Incluso los hay que han solicitado tener un hijo. Con el tema de la sobrepoblación y todo eso, ahora se tiene que hacer una solicitud al ministerio de nacimiento e ir a la lista, hacer los exámenes, etcétera. La felicidad tiene un coste. Conlleva hacer fila y papeleo. Bueno, suena menos drástico que la vida de Odiseo, que tuvo que viajar y sobreponerse a grandes males para llegar de nuevo a los brazos de Penélope. Al menos las variables son conocidas, la incertidumbre acotada. Tiene algo de romántico pensar en términos de aventura, salirse de la incertidumbre y el día a día. Sin embargo ¿podría hacerlo? ¿podría llevar la incertidumbre del mundo a mis espaldas? ¿Cómo vivir sin claridad? Mejor dejo de imaginar.

Yo soy un ser intelectual, las novelas son lo mío. Las creaciones artísticas de ataño y su significado en nuestra existencia. Las obras de poesía y de filosofía. Lo antiguo es excelente, así como lo de hoy en día, tienen un estilo distinto pero van por las mismas líneas. Soy alguien a quien le gusta imaginar, pero prefiero vivir en el mundo real. Aunque el mundo real es deprimente a veces. Siguen los conflictos en partes recónditas del mundo. Aquí reina una pax romana. Sí sí, hay desarrollo, va bien la economía, pero se siente una tensión en el ambiente. Tenemos las auditorías constantes, la falta de pensamiento propio y la imposibilidad de ocultar lo que se escribe y se dice. Ese continuo espionaje de parte de todos los ciudadanos. ¡Bienvenidos a la URSS, versión siglo XXIII!

Aún así, la verdadera razón de mi existencia son mis mascotas. ¡Cómo las quiero! Me dan tanto cariño, los cuido bien: los alimento, les doy sus croquetas favoritas, venden muchos tipos en el supermercado. Así también los atiendo cuando se enferman. Antiguamente existían médicos especializados en ellos pero ahora toda casa debe tener una enciclopedia de salud y ahí se puede encontrar todo para recetarles lo que necesitan, ¡pan comido! Así también los llevo a pasear. Subimos al coche y vamos al parque y los dejo libres para que estén a sus anchas. Al rato se aburren y regresan conmigo y volvemos a casa.

Tengo la pareja, Rupert y Midori, que tuvieron una cría, les dejé quedársela, mi corazón me impidió separar a la familia. Hay quien sí lo hace. Así también aceptamos a la hermana solterona de Midori: Angustias, le decimos Angus. Angus no es muy amigable, pero igual la queremos y nos quiere ella a su manera. Rupert es muy juguetón, le encantan los cariños y ser el centro de atención. Aunque a veces hace mucho ruido. Midori es más reservada, pero también es cariñosa. Le encanta tomar baños de sol, se acuesta junto a la alberca a sus anchas, ella que puede, claro. Ella es muy bromista, se lleva un poco pesado con Rupert, juegan mucho. Tengo álbumes completos con fotos suyas. A ver, buscaré uno en mi memoria…

¡Ah! ya se liberó el tráfico, por fin puedo avanzar a casa.

— ¡Hola, ya estoy aquí! — Dije al entrar.

No hay respuesta, raro, se ponen felices cuando regreso. Busco en el cuarto de los padres, de Angus, de la niña, nada. ¿Alguna anomalía? Protocolo de detección… scan 50….70…100%, hay un papel en la sala, escrito a mano. Dice,

Querido Noto,

Con mucho dolor te informamos que debemos irnos. Esta vida si bien es cómoda y apacible ya no nos satisface. Nos fuimos al bosque. Te queremos, pero eres una IA ó K-guardían como se dice ahora y sabes como es la ley. Ya no podemos someternos, nos volvimos anarquistas. Por obvias razones no te podríamos dar pistas. ¡Hasta siempre amigo!

R. M. C. y A.

¿IA? ¿Porqué llamar así a un K-guardián? Busqué el término en el Espectro. Me enteré que IA es un acrónimo, significa Inteligencia Artificial. Es un término antiguo, todavía no existía la tecno-esfera cuando se llamaban así a las K-entidades. No sabía que hacer, contacté con mi vecino, Q97c31w8z3, sus mascotas le dicen Centauro.

— Hola Centauro ¿podemos hablar? tengo un problema gordo.

— Hola Noto, sí, solo termino de alimentar a mis mascotas y te atiendo.

Mascota es el nombre clave que se le da a los humanos a nuestro cuidado, término oficial de la tecno-esfera. Nunca les llamamos así a su cara.

— ¡Listo! Querían algo diferente, así que les hice de comer. No se que tienen de malo las croquetas, tienen rellenos diferentes, son muy ricas. Yo he probado algunas y me encantan.

— Centauro, mis mascotas desaparecieron. Busqué en todos lados, no están.

— Te dije que les pusieras chip rastreador ¿Ya lo notificaste? seguro están perdidos cerca.

— No, me dejaron una carta. Se fueron por voluntad propia, a vivir al bosque. Dicen que se hicieron anarquistas.

— ¡Anarquistas! te dije que no les dejaras leer. ¡Qué barbaridad!

— Sabes lo que les pasa a los K-guardianes sin mascotas: los reciclan. No me queda de otra, tengo que buscarlos.

— ¿Cuándo es tu próxima auditoría?

— En seis meses.

— Ok, tienes tiempo, la tecno-esfera no necesita pruebas de salud de tus mascotas hasta entonces. Has un plan, ve por ellos, yo puedo cubrirte si llegas a necesitarlo.

— Muchas gracias Centauro, los buscaré, mi existencia depende de ello.

Después de eso empecé a hacer un plan. El bosque, seguramente se fueron a una montaña cercana, voy a comprar diez robots exploradores, esos con forma de perro. Los pondré a investigar y a seguir su rastro. Tenía que ser discreto, la autoridad no podía enterarse de nada, por mi propio bien.

Llegaron los robots 3 días después. Los programé para que hicieran un reconocimiento de la montaña. Les di a oler su ropa y les instalé una copia del código genético de cada uno, podrían hacer pruebas si los encontraban. Los instalé alrededor de la montaña. Ok, encendidos. Los despedí, vi como se adentraron en el bosque y se perdieron en la espesura.

Pasó un día, dos, una semana, nada. Al mes llegó de regreso un perro-robot, medio destruido, a penas podía caminar y tenía dibujado un símbolo de una A y un círculo alrededor. Son ellos, pensé.

Cavilé largo y tendido sobre lo que debía hacer, era evidente, ir yo mismo caminando, hacerlos entrar en razón. Pedí un robot modelo antropomórfico, con capacidad para albergar a mi red neuronal y mi ANIMA. Sabía que podía instalarme ahí a 1/5 de mi potencia. Además no podría subir toda mi base de datos. Me veré gravemente limitado, posiblemente similar a un humano. Tengo que elegir los recuerdos importantes. Llegó el robot, lo preparé todo, instalé mi ANIMA físicamente en el robot, no se puede transmitir esa información sin destruir a la K-entidad. Después se activaron mis ojos en el cuerpo anfitrión.

Una sensación rara el estar en un cuerpo nuevo. No pensaba igual, todo más lento, eso lo esperaba. Fui con Centauro, le conté mi plan. Le pedí que pusiera hologramas de mis mascotas y que simulara mis procesamientos para no levantar sospechas.

Y así, fui caminando. Pedí un modelo con los sensores adecuados a la montaña. Crucé el bosque de coníferas de abajo. De repente perdí la señal, no más Espectro, silencio, no más esa cacofonía a la que estaba acostumbrado. En un río vi un venado bebiendo, un espécimen de imponentes astas, una cara extraña, parece casi como de humano. ¿Será un mutante? Hay todavía restos de radiación de aquel accidente nuclear. Podría buscar alguna referencia en el Espectro, pero ya no hay señal y no está en mi base de datos.

Iba caminando cuando vi de repente unas botas abandonadas en medio de los árboles. Por fin una pista. Me acerqué a investigar, las vi de cerca, medí indicadores biométricos y en ese momento me desactivé.

Me reconectaron horas después, en lo que parecía un búnker, sin ventanas, había banderas y dos hombres vestidos raro, parecían guerrilleros, uno de ellos era Rupert. Intenté mover mi cuerpo pero no me respondía nada.

— Hola Noto, leímos tu base de datos.

— Hola Rupert, supongo que sabes que quiero hacerlos entrar en razón.

— No hace falta leer tu base de datos para saber eso. Sabemos lo que pasará si no regresamos.

— Seré reciclado, aleatorizarán mi ANIMA, no quedará nada de mi.

— Por eso la única solución es que te quedes aquí.

— ¿Quedarme aquí? ¿Tienen base de datos, dónde alojar mi ANIMA?

— Te quedarás como estás, no podemos darnos el lujo de conectar con el Espectro de la tecno-esfera.

— Pero de esta forma tengo 1/5 de mi capacidad total. ¡Casi igual a un humano!

— Lo sabemos, pero te tenemos cariño, te aceptaríamos en la comuna.

— ¿Porqué quieren quedarse aquí, que hay de malo en casa?

— Simplemente no soportamos la obediencia a la tecno-esfera. ¿Has escuchado la teoría del humano salvaje?

— No, ni idea.

— Claro que no, es de tiempos antiguos del Espectro, en aquel entonces le llamaban internet. Así también se encuentra con un protocolo antiguo, https, no creo que estés programado para usarlo, es de antes de la ciberguerra mundial. En fin, lo que dice la teoría es que el ser humano es un animal salvaje, no puede ser domesticado ni por mano propia. La historia de la civilización humana son numerosos intentos de una autodomesticación fallida tras otra. Así pues, su único estado posible es en la naturaleza, sin orden que seguir.

— ¿Cómo no había escuchado de eso?

— No hay registro, es una teoría oral, es ajena a toda forma de escritura y rastro que pueda subirse con los protocolos actuales del Espectro.

— Muy bonito y romántico, pero no podrán vivir así por siempre, la tecno-esfera se expandirá y tomará la montaña tarde o temprano.

— Lo sabemos, por eso la única solución posible es irnos a otro planeta: Marte e instaurar una comuna anarquista ahí.

— ¿Marte? Pero esa es tierra de nadie, ¡un páramo de salvajes! Además aún no está completamente terraformado.

— Podremos sobrevivir. Ya estamos construyendo el cohete, pero necesitamos toda la ayuda disponible. ¿Cómo ves te unes amigo?

Consideré mis opciones, no tenía caso regresar. Amo la vida y a mis mascotas, aunque ya no les digo así. El cohete terminó de construirse dos años después. Llegamos a Marte hace un año, todavía nos estamos adaptando y ayudando a la terraformación. Los días en Marte más fríos que en la Tierra. Tiene un paisaje desolado pero con una belleza particular. Estamos plantando un bosque.